El sueño empieza mucho antes de cerrar los ojos. Un ritual nocturno constante ayuda al cuerpo a reconocer cuándo ha llegado el momento de bajar el ritmo, lo que permite un descanso más profundo y reparador y un comienzo más despejado del día siguiente.
En Ayurveda, se trata de crear pequeñas señales repetibles para tu mente y tu cuerpo. La rutina exacta puede variar, pero la constancia es lo que permite que tu sistema adopte un ritmo natural.
Unos sencillos hábitos ya pueden contribuir a ello:
- Evite la cafeína después de las 16.00 horas, ya que puede permanecer en el organismo durante horas y alterar el sueño.
- Coma ligero y temprano, idealmente antes de las 19.00, para permitir una digestión adecuada antes de acostarse.
- Ahora que los días son más largos, dé un breve paseo vespertino para favorecer la digestión y calmar la mente.
- Limite el tiempo de pantalla al menos una hora antes de dormir.
- Mueve suavemente el cuerpo con posturas de yoga relajantes, como la postura del niño o una torsión de la columna vertebral.
- Masajea los pies para liberar tensiones.
- Acuéstese a su hora, idealmente sobre las 22.00, dormir más temprano favorece un descanso más profundo.
Dirígete a la cama creando un ritual tranquilizador antes de acostarte:
Después de cepillarse los dientes, rocíe la cara con agua de lavanda para suavizar y calmar los sentidos.
Añada unas gotas de aceite esencial de lavanda Juicy chemistry agua de lavanda a la almohada para crear una atmósfera de paz.
Una vez en la cama, masajee las sienes y la mandíbula con aceite Deep Sleep Nidra para liberar la tensión acumulada.
Un entorno tranquilo, repeticiones suaves y rituales adecuados pueden guiar al cuerpo hacia un sueño más armonioso, de forma natural.